“Antes de Faggin, la Silicon Valley era simplemente el Valle”, es una frase con la que Bill Gates rindió homenaje a Federico Faggin, genio italiano, el padre del microprocesador. Contamos su historia precisamente hoy que Faggin celebra su 79 cumpleaños. Su vida es una gran aventura, desde la fuga de Italia, hasta su intuición en Silicon Valley, con la invención del microprocesador, sus roces con el jefe de Intel, hasta la segunda juventud dedicada a crear startups exitosas, anticipando tecnologías que habrían cambiado el mundo, como la pantalla táctil.
La realización del sueño americano
La pasión por las invenciones caracteriza su vida desde una edad muy temprana, cuando en Isola Vicentina, donde nació y creció, construye su primer aeromodelo. Con el diploma de técnico en radiotecnología en mano, ya es reconocido como un joven talento, tanto que Olivetti decide contratarlo. Sin embargo, aún no está completamente satisfecho con sus conocimientos y tiene el valor de dejar un buen trabajo para volver a estudiar. Se matricula en la facultad de Física y en menos de 4 años, obtiene la licenciatura con 110 y honores.
El evento que cambiaría para siempre su vida está cerca. Contratado por una empresa en Brianza, la Sgs, es enviado a América para ganar experiencia en la Fairchild Semiconductor di Palo Alto, con la que la empresa de Brianza estaba asociada. Una vez en California, no regresaría a Italia.
La maldición de Grove (ex CEO de Intel): “Si te vas serás borrado de la historia”
La primera gran oportunidad es Intel, el gigante de la informática de Mountain View nota el genio y lo contrata. Y hace muy bien. Una vez en Intel, Faggin es puesto a cargo de un grupo que trabaja en el desarrollo de un nuevo tipo de procesador. Gracias a su talento, diseña dos: Intel 4004, que pasa a la historia como el primer microprocesador del mundo, y luego Intel 8080, el microprocesador de segunda generación. El microprocesador se convierte en el cerebro dentro de computadoras, teléfonos móviles, automóviles, cámaras, hasta televisores y refrigeradores, y marcará para siempre el éxito de Intel en el mercado.
A pesar de estos éxitos, las relaciones entre él y el entonces CEO de Intel, Andy Grove, están muy tensos. Cuando Faggin decide dejar la empresa, Grove le lanza una verdadera maldición: "Si te vas de aquí serás borrado de la historia. Fracasarás en todo lo que hagas".
Grove de hecho intenta poner trabas a Faggin y atribuye su invención a otro de sus ingenieros, Ted Hoff. Pero Faggin no se rinde y comienza una serie de batallas, que luego gana, para que se le reconozca la paternidad de la invención.
La segunda vida como emprendedor en serie y ese encuentro con Jobs
Una vez fuera de Intel, funda una startup tras otra. Zilog es la primera, con la cual inventa el microprocesador de tercera generación. Luego aún Cygnet Technologies. Pero es con su tercera startup, Synaptics, que se convierte nuevamente en un pionero, desarrollando los primeros sistemas tecnológicos de touchpad y pantalla táctil, en 1994.
Con esta tecnología en mano se dirige a Steve Jobs interesado en su trabajo. Sin embargo, Jobs quiere la exclusividad, pero Faggin supo decir que no (cuenta el episodio, este artículo de Sole24Ore). En sus declaraciones posteriores, sin embargo, Faggin siempre ha elogiado a Jobs por su capacidad de haber intuido el potencial de la tecnología y de haberse comprometido luego a crear desde cero un mercado para su uso, el smartphone.
Gracias a su trabajo, Faggin habría recibido muchísimos reconocimientos. Él es el único italiano presente en el Walk of Fame del Computer History Museum di Mountain View y ha obtenido del ex presidente americano, Barack Obama, el National Medal of Technology and Innovation. Recientemente se unió al consejo asesor de Roboze, empresa italo-californiana, especializada en el diseño y producción de impresoras 3D
3 frases de Faggin que no podemos olvidar
En su entrevista dentro del libro, “Silicon Valley” (Eleonora Chioda e Tiziana Tripepi, Hoepli) Faggin ofrece algunas perlas de gran sabiduría que explican aún más su genio. Las compartimos aquí.
“Todos tenemos un potencial para entender las situaciones de manera intuitiva. Si tenemos miedo de equivocarnos, bloqueamos la intuición y nos refugiamos en la razón, que parece más sólida y sana. La intuición es la capacidad típica de quien inventa algo”.
“Hoy dirijo la mirada hacia el interior del ser humano. Nosotros, los seres humanos, somos mucho más que las máquinas. Durante los años '80 comencé a estudiar la conciencia y a preguntarme: ¿es posible construir una computadora consciente?”.
“Si los italianos van al extranjero y aprenden cómo se hace innovación e investigación, cuando regresan traen riqueza y valores que Italia aún no tiene”.