Elon Musk quiere construir Internet "entre las estrellas": esto es Starlink

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Elon Musk es un volcán de ideas. En su carrera como empresario ha lanzado – o ha intentado hacerlo – bancos en línea (que luego se convirtió en PayPal), coches eléctricos a precios asequibles y lanzallamas.

Hoy su objetivo principal parece ser la conquista de Marte por parte de la humanidad, con la visión de crear en el planeta rojo una ciudad de un millón de terrestres, para el 2050.

Para lograrlo, sin embargo, su empresa SpaceX necesita recaudar una gran cantidad de dinero. La única vía es explotar comercialmente el espacio interestelar. Las opciones son muchas: desde el turismo en la Luna hasta la entrega de vehículos, suministros y personal a las grandes estaciones orbitales. 

Una de las vías practicables es crear una conexión a Internet de banda ancha que lance su señal desde el espacio, para cubrir así cada rincón del planeta. Y este "sueño" ya se está convirtiendo en realidad. Este año, el proyecto Starlink ha enviado en órbita otros 60 satélites pertenecientes a esta especial "constelación" y, como veremos, ya había realizado numerosos lanzamientos en los meses anteriores.

Y la idea de una Red Internet espacial ha conquistado el top 10 de las principales innovaciones tecnológicas en este 2020, según el MIT.

¿Pero cuáles son las ambiciones de Musk con este proyecto? Descubrámoslo.

¿Está entre las estrellas la solución a la brecha digital?

Estamos acostumbrados a dar por sentada una conexión de banda ancha. Pero vastas áreas del planeta aún no están cubiertas por esta tecnología e incluso en Italia todavía sufrimos una marcada brecha digital, cómo Assoprovider señala desde hace varios años

Basta pensar que las conexiones a Internet están presentes, en el mundo, solo en el 54,8 por ciento de las viviendas (y en este caso no hablamos de banda ancha, sino de Internet en general). Va mejor para la conexión móvil, con el 4G que se prepara para convertirse en la tecnología más difundida: hoy está en el 44% del total y debería llegar al 62 para 2023.

Sabemos, sin embargo, que más de 700 millones de personas aún no han suscrito un contrato para la conexión móvil y lo harán en los próximos siete años: la mitad de la región "Asia Pacífico" y poco menos de un cuarto de África Subsahariana.

Si pensamos que ya hoy comienza a difundirse la nueva "generación" de conexiones rápidas – con el 5G y la Banda Ultra Ancha – entendemos que el mundo de las conexiones globales está aún lejos de ser democrático.

Starlink, Internet entre las estrellas

El proyecto Starlink, junto con otras empresas, quiere revolucionar este escenario y convertirse en el principal actor en la conectividad de banda ancha en cada rincón del planeta.

Para lograrlo, la sociedad fundada por Musk ha solicitado y obtenido la autorización para lanzar 12 mil satélites en la órbita terrestre baja – aunque el objetivo final debería ser llegar a 42 mil – para lanzar su Internet desde el espacio. Para hacer una comparación, en la próxima década la empresa enviará al espacio 4,5 veces más satélites de lo que toda la humanidad ha hecho desde el lanzamiento del primer Sputnik.

Pero estamos aún muy lejos de estas cifras. Con el último lanzamiento, ocurrido en febrero, la flota de satélites Starlink en órbita es de aproximadamente 300. Número que en cualquier caso hace que SpaceX es la primera empresa del mundo por número de satélites activos.

Según la Presidenta y COO de SpaceX, Gwynne Shotwell, el proyecto Starlink costará 10 mil millones de dólares, si no más. Pero la empresa espera un retorno económico impresionante: 30 mil millones al año, aproximadamente 10 veces más de lo que actualmente la sociedad gana con su negocio de cohetes espaciales.

La de una conexión "orbital" no es solo un sueño de Elon Musk. Ya existen otras empresas activas en el sector. El principal competidor es OneWeb, que en febrero ha lanzado en la atmósfera 34 satélites con el mismo objetivo de Starlink: la empresa tiene previsto llegar a 650 para 2021 y lanzar así su conexión "desde el espacio" al gran público. Otras empresas interesadas son Kepler Communications y el gigante Amazon.

El desafío del espacio "económico"

La gran apuesta de Elon Musk en SpaceX es hacer que el negocio del espacio sea extremadamente más eficiente y económico. La empresa ha diseñado y lanzado con éxito el Falcon 9, que es el primer cohete espacial en ser al menos parcialmente reutilizable (a diferencia de lo que ha sucedido hasta ahora, con cohetes que eran completamente destruidos durante sus viajes). El siguiente paso, con el proyecto Starship, ya iniciado, es crear una nave completamente reutilizable.

El enfoque eficiente de Musk también se aplica a la flota Starlink. Toda la empresa es de hecho posible gracias a un increíble recorte de costos. Durante la era del Shuttle, lanzar con éxito al espacio un satélite costaba 24,800 dólares por libra (aproximadamente 0,45 kilos). Un pequeño satélite para comunicaciones, similar a los enviados en órbita por SpaceX, pesaba alrededor de 4 toneladas: el costo de la operación ascendía en total a 200 millones de dólares.

Hoy, los dispositivos Starlink pesan "apenas" 500 libras (aproximadamente 227 kilos). Cada lanzamiento del Falcon 9 cuesta hoy "solo" 1.240 dólares por libra.

¿Logrará Musk hacer realmente democrática la conexión rápida en cada rincón del globo? Lo descubriremos en los próximos años, pero las premisas están todas ahí.